Claves para la validación de equipos de empresas farmacéuticas

La industria farmacéutica no posee margen para el error. Su función es desarrollar y producir medicamentos de óptima calidad; pero para eso se requiere de tecnología, y ésta, a su vez, requiere de inversión, actualización, mantenimiento, y en el caso de los laboratorios farmacéuticos: calibración y validación en sus equipos.

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Desde la óptica de la consultoría empresarial, muchas veces vinculada a la industria farmacéutica, debemos hacer hincapié en la importancia de incorporar a verdaderos expertos en la calibración de equipos de laboratorio. Esto significa que no deberíamos conformarnos únicamente con los avales que éstos emprendimientos puedan presentar, sino también con un currículum impecable que cuente entre sus logros el trabajo en laboratorios de prestigio internacional.

Si bien es cierto que la industria farmacéutica cuenta con una imagen pública excelente, también debemos decir que eso se debe a su fuerte inversión en tecnología. Si uno piensa dedicarse al negocio de salvar vidas, es necesario contar con todo un proceso de elaboración y gestión de protocolos que logren reducir al mínimo los márgenes de error.

Aquí entra a tallar la legislación vigente en términos de validación y calibración. Cada región posee los suyos, pero en general estos protocolos están básicamente unificados por la OMS, de tal modo que los valores que el laboratorio debe ajustar son prácticamente los mismos en cualquier lugar del mundo. Esto significa que la industria debe invertir en esta área de forma constante, anual, para conseguir las certificaciones correspondientes que les permitan operar con total normalidad.

Como consultores siempre debemos evaluar los riesgos. En este caso, sin embargo, el único riesgo que corre la industria farmacéutica es obtener un servicio de calibración pobre; de tal manera que nuestra recomendación es establecer acuerdos estratégicos con las empresas locales dedicadas a cumplir esa función que cuenten con el prestigio necesario para evitar retrasos que podrían tener un impacto desfavorable en la producción.

En síntesis: la única manera de establecer las garantías de calidad imprescindibles para el sector es realizando las tareas de validación de equipos farmaceuticos con empresas altamente confiables. No importa cuánto invierta usted en publicidad, marketing, distribución, desarrollo, la validación y calibración de sus equipos no amerita recortes presupuestarios ni demoras en su aplicación.

Para obtener estos máximos niveles de calidad en el producto final, es importante asegurarse de que todas las etapas que componen el proceso farmacéutico se realicen de acuerdo a los parámetros establecidos previamente por equipos correctamente calibrados y validados; es decir, por aparatología de máxima precisión y que cuente con los certificados emitidos oportunamente.

La consultoría, cuando es seria, no necesariamente le ofrece al empresario las herramientas para ahorrar dinero, sino la mejor forma de invertirlo. En el campo de la industria farmacéutica, la seguridad es proporcionada por un sólido proceso de validación. Existen muchas áreas en las cuales se podrán efectuar ajustes, pero no aquí.  Es importante tener bien presente estas premisas para cualquier trabajo de consultoría dentro del ámbito de la salud.

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