Alimentos congelados: un negocio en alza

Si bien la Argentina está lejos,  y precisamente por eso, de los principales consumidores de alimentos congelados a nivel mundial, los números y hábitos muestran que el país comenzó un camino de crecimiento que promete no detenerse.
Estados Unidos es seguramente el principal consumidor de esta clase de mercadería del planeta,  con un promedio anual de 24 kilogramos, en el 2015,unos 4 kilos más que Nueva Zelanda, que se ubica en el segundo puesto. La Argentina se acerca a los 2 kilos por persona, siempre en el mismo periodo. El país vecino, Chile, ya llega a los 6 kilos.

Además, en los países de mayor consumo, que suelen coincidir con los de mayor desarrollo, los alimentos congelados representan cerca de un 30 por ciento o 35 por ciento del consumo total de alimentos, mientras que en la Argentina no llega al 8 por ciento.
Las perspectivas de crecimiento son más que buenas si además se agrega el ritmo general de la vida moderna que hace cada vez más necesarias este tipo de soluciones para los hogares.

Es sin duda un muy buen momento para pensar en invertir en una fábrica de alimentos congelados en Argentina, pues promete aumentar las ventas en los próximos años.
La variedad de la mercadería elegidas por los consumidores incluyen vegetales, bastoncitos, empanadas, pizzas, pescados y mariscos. En esta larga lista, la posibilidad de ofrecer hamburguesas, pizzas o empanadas congeladas en Argentina es un nicho del negocio interesante, ya que son las que muestran las mayores preferencias frente a otras opciones de alimentos congelados.

Con respecto a las empanadas y pizzas congeladas existe un target específico relacionado con los delivery, pues muchas veces el envío a domicilio, hace disminuir su venta en las góndolas. Sin embargo, se abren nuevas perspectivas, a la vez que pequeños comercios comienzan a interesarse por ofrecer mercadería lista para hornear, y no siempre poseen el poder adquisitivo para afrontar grandes franquicias. Estos pequeños comercios de barrio, que no tienen una estructura que permita producir estos alimentos, pueden ser posibles compradores de pequeños proveedores.

Cualquiera sea el rubro, uno de los principales escollos que la empresa tendrá presente es la gran cantidad de información negativa en relación a los alimentos congelados; algunos de ellos simples mitos que impiden el crecimiento de las ventas. Desde la creación de la marca y la puesta en práctica del branding informar y concientizar claramente de los beneficios de estos alimentos ayudará al crecimiento del mercado en su conjunto.
Entre los mitos a desenterrar y que frenan el consumo están:

-Son muchos más caros que los alimentos sin conservar. No siempre es así, pues en el caso de los congelados el desperdicio es nulo, a diferencia de otras opciones.

-Los nutrientes se pierden. Apenas una mínima parte se pierde, y depende mucho del proceso de congelamiento, si se siguen procedimientos estandarizados la calidad de los nutrientes se mantiene prácticamente al 100%.

-Un punto relacionado con el anterior es la disponibilidad durante todo el año de la oferta de alimentos congelados con la misma calidad, a diferencia de los productos naturales que no siempre están en las góndolas durante las épocas en las que no cosecha, por ejemplo, un determinado vegetal o fruta.

-Los productos congelados tienen gran cantidad de aditivos y conservantes. Esto no es exactamente así ya que existen sistemas de congelamiento especiales que evitan y reducen significativamente la necesidad de usar este tipo de recursos.

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