De la mano con un consultor hacia el objetivo correcto

En un contexto de mercado un tanto hostil por su permanente movimiento y cambios, en el que abunda la competencia cada vez más, es necesario estar siempre alerta, con las antenas en alto y atentos para actuar a tiempo. Aprender a remendar las situaciones contrariadas que se puedan plantear sobre la marcha de un negocio. Puede suceder que lo que hemos planteado como idea original necesite determinados ajustes o vueltas hacia la senda correcta. Puede sufrir en el camino algún contratiempo que no sabemos resolver o no contamos con las herramientas para sortear o hasta quizás no sabemos reconocer cuál es el problema.

Esto es totalmente habitual, sin embargo, requiere actuar para que no termine en fracaso. Así como en cualquier rubro, tal como nos comentan en una conversación que mantuvimos con los profesionales de Farmacia Técnica, del mismo modo un empresario farmacéutico necesita controlar al dedillo su proyecto para dominar la gestión de negocio, controlar el rumbo y mejorar el rendimiento.

Se logre identificar o no los síntomas que las distintas circunstancias expresan, existen algunos tratamientos recomendables para tomar fuerte el timón y lograr mantenerse a flote y seguir firme hacia adelante. Es fundamental para esto entender el entorno en el que nos encontramos, saber mirar y advertir los peligros y potenciales dificultades que puedan generar algún tipo de trastorno para nuestra empresa. Es bueno intentar plantearse sobre la base existente nuevos modelos de negocio que permitan hacer frente a las nuevas dinámicas comerciales que se manejan hoy día. Y en esta tarea colaboran los consultores especializados, quienes gracias a sus habilidades estratégicas logran ayudar a mejorar el nivel de gestión guiando hacia el punto de éxito o al menos aportando las herramientas que no darán las fuerzas para mantener fuerte volante.

La farmacia con la que hemos podido conversar, expertos en recetario magistral, nos han compartido también algunas de sus experiencias en torno a los beneficios de recurrir en algunos momentos a una consultoría de negocios.

Básicamente estos profesionales son colaboradores externos que en esos momentos en los que sentimos como empresa que algo no va bien, y creemos que es el momento de pedir ayuda trabajan para brindarnos esas soluciones para producir el cambio. A partir de un primer análisis, ofrece un diagnóstico y se presenta un plan de acción.

El consultor lograra desde su imparcialidad trabajara juntos con los actores primero poniendo blanco sobre negro la situación. Significa que ayudará a ver con más claridad y poder identificar y decodificar la problemática. De ahí en adelante acompañar en el camino de recuperación que implica implementar métodos mediante herramientas y estrategias capaces de enderezar y entregar como resultado resoluciones prácticas y efectivas a los problemas que aquejan.

Todo este trabajo en conjunto debe constituir una experiencia para la empresa fortalecedora, en el que se adopte un nuevo formato de acción que permita entender y saber cómo intervenir para solucionar los problemas que van surgiendo que, como dijimos son totalmente comunes en cualquier negocio en crecimiento. El consultor no entra para ocupar un rol de directivo, es un agente externo que tomará a la empresa de la mano para ayudarla a encontrar los caminos correctos para andar hacia el objetivo apropiado.  

Esta entrada fue publicada en Consultoria. Guarda el enlace permanente.