La importancia del orden y la limpieza en el entorno laboral

Para hablar de la importancia del orden y la limpieza en la empresa, comenzaré contándoles una experiencia personal. Cursaba yo el segundo año de mi carrera universitaria, todo marchó sobre rieles durante el primer año de cursada y buena parte del segundo, pero algo comenzó a fallar. De repente, mi concentración al estudiar era cada vez menor y con ello caía mi promedio de notas. Preocupado, le conté la situación a mi padre, un profesional con vasta trayectoria. Él me dijo que para encontrar una solución habría que examinar mis hábitos.

Me dijo: “Vayamos a tu lugar de estudio, quiero que me muestres cómo estudiás, dónde, y que lo hagas como si yo no estuviera allí”. Desconfiando de su método, fuimos juntos hasta la habitación en la cual había un escritorio absolutamente desordenado: libros aquí y allá, apuntes, cuadernos, lapiceras dispersas, una taza con café del día anterior. No quisiera seguir enumerando este desorden. Con una media sonrisa mi padre dijo que por suerte no había que hurgar demasiado. “Si ordenás tu lugar de trabajo, también vas a ordenar tu cabeza”.

Seguí su consejo y, como si se tratase de magia, mi concentración volvió al cauce y con ello regresaron las buenas notas en los exámenes. Así llegué al final de mi carrera y al inicio de mi trabajo profesional. Pero eso es ya otra historia. La experiencia personal que narré sirve, sin más, para dar cuenta de cuán importante es el orden y la limpieza en el espacio de trabajo. Desde un especialistas en mecánica que acomoda sus herramientas en mobiliario para talleres, pasando por un estudiante como aquel que fui, hasta un relojero con sus pequeños utensilios. No hay rubro que escape a esta necesidad.

Tal como dice el célebre refrán, the time is money. Y si el tiempo es dinero, no podemos simplemente malgastarlo por el hecho de no contar con aquello que necesitamos a mano. Por lo demás, algo que aprendí del consejo de mi padre es que los espacios de trabajo son un reflejo de nuestra predisposición frente a la labor que encaramos. Y también que los espacios y los objetos influyen en forma directa en nuestros modos de trabajar.

Hay quienes dicen que se sienten a gusto en su propio desorden, que se trata un caos controlado. El caso de los talleres mecánicos, antes mencionado, nos sirve para pintar un panorama generalizado y rebatir aquello de que el caos puede tener su costado positivo. Veamos por ejemplo los organizadores de herramientas que se venden en este sitio web (http://www.topilarherramientas.com.ar/); imaginemos que un taller mecánico elije el caos y colocar cada una de las herramientas allí donde dicte el capricho. Sin dudas, los tiempos de resolución serán mucho más extensos que en un taller ordenado y también pulcro.

Hablamos de la limpieza, ya que se trata de un factor deseable no sólo para los que pasan su jornada de trabajo en estos espacios, sino también pensando en los clientes. ¿Es posible sumar clientes a una cartera si los recibimos en un espacio sin la debida limpieza? Por lo demás, hay que considerar que un espacio pulcro ayuda a reducir los niveles de accidentes laborales, y que propia una mejor calidad del producto y/o servicio que se ofrece.

Para finalizar, iremos de mi experiencia cercana a un consejo que llega de tierras japonesas. Se trata de las cinco S, cinco palabras en japonés que definen una estrategia de orden dentro de la empresa. La primera en “Seir”, que se traduce por clasificar; la segunda es “Seiton”, que significa ordenar; le sigue “Seiso”, limpiar; luego “Seiketsu”, que refiere al bienestar personal; y finalmente “Shitsuke”, que hace mención a la disciplina.

Más detalles sobre el método de las cinco S pueden ser consultados en esta entrada de Wikipedia.

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