Negocios: ¿Cuáles son los beneficios de alquilar tu propiedad en forma temporal y no al “estilo tradicional”?

Al interior del negocio inmobiliario aparece una disyuntiva que se plantean no pocos propietarios: ¿Qué es más conveniente, alquilar al estilo tradicional o poner en el marcado la propiedad bajo la modalidad de alquiler temporal? Enfocando el prisma en Buenos Aires, vale decir que ésta es una de las ciudades de América Latina con mayor cantidad de inmuebles disponibles para alquiler temporal, lo cual da cuenta de la popularidad de esta metodología. En parte, ya nos ofrece una respuesta al interrogante que se plantea en este titular. Así, vale decir que alquilar en forma temporal puede ser un buen negocio para los propietarios.

Según explican desde la inmobiliaria IBR (http://www.ibr.com.ar/), una de las grandes ventajas de alquilar en forma temporal es la posibilidad de regular los períodos de tiempo en los cuales se desea tener la propiedad ocupada. En este sentido, una vez más enfocándonos en lo que ocurre en la Argentina, hay que tener en cuenta que la legislación local establece que un alquiler temporal no puede superar los tres meses.

En tanto, como mencionamos, una de las ventajas para los propietarios es que, al tratase de períodos usualmente breves, puede ocupar su propiedad por ejemplo durante sus viajes. Poner una propiedad en el mercado bajo esta modalidad no supone para el propietario tener que “desocupar” el inmueble por un largo período de tiempo.

Por lo demás, hay que notar que cuando se inicia una rueda virtuosa, el alquiler temporario se convierte en un muy buen negocio para el propietario en términos de ingreso. Ocurre que tratándose de períodos cortos, el alquiler mensual es más alto que aquel que se cobra por contratos “tradicionales”, usualmente de dos años. La mencionada inmobiliaria en Recoleta, que también opera en otros barrios porteños y en el corredor norte del Gran Buenos Aires, agrega en este punto que al alquilar en forma temporal el propietario puede mantener siempre actualizado el canon mensual de locación en base a las variaciones del mercado, sin estar “atado” a las actualizaciones que se establecen en contratos largos.

Otro aspecto que puede convertir a los alquileres temporales en un buen negocio es que resulta posible que el propietario obtenga la totalidad del valor del contrato o una parte considerable del mismo en forma anticipada. Esto se explica por el hecho de que, siendo el público o clientela personas que están de paso (la modalidad se alimenta principalmente del turismo) lo más usual es que no se dispongan de garantías locales. En tanto, se exige el pago anticipado, lo cual puede resultar conveniente para muchos propietarios.

Es cierto que los alquileres temporales suponen algunos riesgos o que revisten algunos puntos negativos para el propietario de un inmueble. Por ejemplo, la necesidad de siempre estar encontrando inquilinos, la posibilidad de que la propiedad pase un tiempo del año desocupada y en tanto sin entregar réditos, y la fluctuación que la modalidad supone, siendo que no todos los inquilinos serán igual de respetuosos. Por lo demás, es importante y casi imprescindible que el propietario mantenga en buenas condiciones el inmueble, que usualmente se alquila amueblado y completamente equipado, incluyendo desde un televisor, pasando por la conexión a Internet, hasta detalles como los tenedores y las cucharas. Sin embargo, ciertos riesgos pueden valer la pena en términos de ingresos, tal como hemos repasado aquí.

¿Qué piensas? ¿Es un buen negocio alquilar en forma temporal?

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