Negocios: ¿Qué es el efecto hámster y cómo evitarlo?

Cuando se habla del “efecto hámster” en el mundo de los negocios no se está haciendo referencia a las proyecciones de rentabilidad de un pet shop online, sino a una suerte de mal que afecta a muchos comerciantes, empresarios y emprendedores. ¿En qué consiste este error, por lo general involuntario al hacer negocios? ¿Cómo evitarlo? Los detalles en esta nota.

El “efecto hámster” es un modo de graficar la falta de evolución y/o crecimiento en un negocio o una carrera laboral. Como puedes imaginar, la metáfora hace referencia a esa rueda en la cual corren los pequeños ratoncitos, que avanzan y avanzan pero que, en rigor, lo mantiene siempre en el mismo sitio más allá de la carrera vertiginosa. Sin dudas, esto no es positivo al hacer negocios: es bueno estar en movimiento, pero el movimiento debe ser productivo.

El quid de la cuestión es la siguiente: al igual que el hámster, que seguramente no sabe que permanece en el mismo sitio en su carrera veloz; hay muchos empresarios que trabajan mucho, pero no se da cuenta de la falta de avances. Y mientras que los beneficios de avanzar no se perciben, lo que sí se percibe es el desgaste: la carrera agota. El cuerpo se cansa y también la mente: correr y no avanzar puede llevar a perder la motivación. Y es sabido cuán importante es la motivación para cualquier emprendedor.

Para que los emprendedores puedan salir de las jaulas para hámsters, no las reales sino las que dan forma a esta alegoría, es imperioso en primera instancia ser conscientes del hecho. ¿Estamos corriendo sin avanzar verdaderamente? Una vez que se conoce esta realidad, el camino es comenzar a tomar decisiones para que la carrera sea productiva, aunque la marcha sea más lenta.

Se trata de apuntar las flechas hacia un blanco, concentrarse, y enfocar los esfuerzos para dar en el blanco lo antes posible. De nada servirá lanzar 1000 flechas sin ninguna se aproxima al objetivo. Será mucho mejor eludir el efecto hámster, tomándose el tiempo antes de lanzar cada flecha. No importa si demoramos el mismo tiempo en lanzar 5 flechas que aquel que insumimos al lanzar 1000; lo importante es que esas 5 tengan una verdadera dirección.

Naturalmente, no siempre es sencillo llevar esto a la práctica. Una de las claves para salir de la rueda improductiva es encontrar los verdaderos focos de tu empresa. Además, aprender a abordar los problemas, generar ideas con metodologías de producción, y escoger ideas ganadoras. La comparación de la actividad humana –en este caso en el mundo de los negocios- con la actividad de un hámster refiere asimismo a la incapacidad para dedicar el necesario tiempo a la reflexión.

¿Esa reunión es una pérdida de tiempo o entregará algún fruto? ¿Es realmente necesaria determinada inversión? Dirigir las estrategias y repensar los enfoques son caminos imprescindibles para salir de la improductiva rueda del hámster. Por fortuna, tenemos la capacidad de comprender cuando estamos corriendo sin sentido… a pesar de que los casos de improductividad son muy frecuentes en el mundo de los negocios.

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