Talleres de chapar y pintura: ¿Un ave fénix de los negocios?

Los talleres de chapa y pintura siempre han estado presentes en la fisonomía de la ciudad capital y también en el resto del país. Si queremos dibujar en nuestras mentes la imagen de uno de ellos en nuestro propio barrio, vamos a incluir algunos automóviles con en proceso de reparación y los talleristas trabajando sobre ellos con ropa llena de grasa. Pero ¿es hoy real esa imagen? La respuesta es negativa, ya que este negocio ha cambiado no solo su imagen sino también su forma de operar.

La industria de la estética de los vehículos evoluciona constantemente gracias a la incorporación de la tecnología y de nuevos materiales que se utilizan para reparar y pintar la carrocería. Hoy en dia los talleres de chapa y pintura agregan servicios indispensables para los autos modernos como el lustrado, pulido, uso de tratamientos acrílicos y cerámicos, entre otros. Un buen ejemplo de un taller moderno de chapa y pintura es GDF Automotores que trabaja con materiales de última generación y herramientas innovadores.

Rentabilidad

¿Cómo es un taller de chapa y pintura que gana dinero? Eficiente, y esto se logra a través de una gestión más efectiva, saber que decir que no a los proyectos que por diferentes razones pueden no ser rentables y la mejor elección de proveedores, entre otras cosas. La motivación personal de los dueños de un taller es vital para su éxito personal. No hay una sola receta para hacer que un taller mecánico sea rentable, pero sí hay diferentes estrategias de negocio que también colaboran con la visibilidad del taller y de los servicios que se ofrecen en él. Una de las claves para que un taller siga siendo rentable hoy en día es la transformación de su forma operativa y la tecnificación de muchos de los procesos.

Capacitación

Otras de las claves de una buena rentabilidad es la capitación de cada uno de los miembros del equipo de trabajo. La capacitación que reciben los empleados se traduce en productividad de gran calidad. En la actualidad, la oferta de cursos en esta área de la reparación de automóviles es muy amplia y competitiva.

Sin dudas, la combinación equipo capacitado más equipamiento de última generación es una dupla ganadora para los talleres de chapa y pintura que se dedican a las distintas especialidades del sector, por ejemplo sacabollos en Villa Urquiza o en cualquier otro barrio de la ciudad.

Podemos afirmar que, en el mundo de los negocios, los talleres de chapa y pintura son el ave fénix que resurge de las cenizas con mucha facilidad gracias a los cambios que el sector decidió enfrentar con vistas al presente y al futuro.

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